Nací en Ontinyent, provincia de Valencia, un caluroso mediodía de mediados de agosto. Fui la mayor de tres hermanos y la única que nació en Ontinyent y en verano.
Aprendí a leer y escribir con 4 años y todavía sigo haciéndolo a diario.
Me costó mucho autoconvencerme para publicar mi primer libro y, como la experiencia no fue tan mala, seguí haciéndolo.
Me gusta más firmar libros y hablar con los lectores que presentar un libro en una sala frente a un extenso grupo de ojos escudriñándome. No soporto las entrevistas, a las que considero un mal necesario.
Me encanta escribir, la verdad. Y soy consciente de que cuando acaba mi diversión comienza la de mis lectores.
Para mí los premios recibidos no son más que reconocimientos a mi labor. Opino que el mejor premio es que mis obras gusten y lleguen a los lectores.
Mi faceta literaria me ha permitido conocer a personas maravillosas y me ha dado la satisfacción de recorrer España firmando libros. También me brindó la oportunidad de novelar la historia de la ciudad de La Carolina, lo que hice encantada y agradecida.
Sin embargo, de todas mis obras, la más importante para mí es la que me ha permitido inmortalizar a mi hijo Áyax, muerto por suicidio cuando tenía sólo 21 años. Cuando tenía toda la vida por delante. La Inmensa Oscuridad siempre será mi obra más importante y personal.
Xaro Cortés