Cristóbal Anpu, 50 años, licenciado, escritor, practicante de la meditación y el Cristianismo Esoterismo por más de 25 años, es un auténtico seguidor del Camino Espiritual que un día enseño el Cristo Jesús.
Es autor del libro: “La Biblia a la Luz del Esoterismo”, que contiene la develación esotérica del Antiguo y Nuevo Testamento. Una obra excepcional para aquellos que intuyen o sienten que la espiritualidad no puede ser un conjunto de dogmas o reglas a cumplir, sino algo más, una enseñanza práctica que produce resultados tangibles en el mundo interior y exterior de la persona.
"Si me preguntan el por qué escribo debo responder que cuando uno es joven suele escribir pensando en el dinero, pero ya cuando uno es maduro suele escribir pensando en aportar algo a los demás."
“Hoy día los títulos de las distintas ramas del saber se otorgan por las instituciones cualificadas para ello, y esto está bien para los asuntos mundanos, pero no para los asuntos espirituales, porque esto a la larga lleva al fracaso como podemos comprobar por estos tiempos en todas las instituciones religiosas. En los asuntos espirituales es la Divinidad, Dios, quien otorga los dones, sabiduría y conciencia a aquellos que lo merecen por su trabajo, sean estos hombres o mujeres, cultos o analfabetos, ricos o pobres, y por eso la Iglesia de los primeros tiempos era muy diferente a la actual. Los diáconos, obispos, etc., no eran impuestos por ninguna autoridad, sino elegidos por la propia comunidad entre aquellos que destacaban por sus dones espirituales (fueran como dije antes, hombres o mujeres, cultos o sencillos). Es obvio que aquella era una “Iglesia viva”, y así se mantuvo durante bastantes siglos, lo que hizo que fuera fuente de grandes místicos, y se expandiera con tanta rapidez y solidez. Su enseñanza estaba basada directamente en el conocimiento esotérico que el Cristo entregó a sus discípulos, y esto producía un trabajo interior de pureza, conciencia y valores que Dios premiaba con dones, virtudes y poderes que están bien descritos en la biografía de los grandes místicos que surgieron hasta avanzada la Edad Media, momento en el que la Iglesia mostró todo su furor dogmático e inquisidor acabando así con la verdadera esencia de las enseñanzas del Cristo.
Esto es agua pasada… si, pero la consecuencias son agua presente. La Iglesia debería buscar de nuevo el conocimiento esotérico de principios del Cristianismo y refundarse de nuevo, volver a los orígenes, si es que quiere volver a ser lo que fue y salvarse de una muerte segura (léase e interprétese como debe ser el “tercer misterio de Fátima”, por ejemplo) a la que se dirige por la senda por la que actualmente va.”
Mi pensamiento es que criticar por criticar es absurdo y dañino si no se ofrecen soluciones. Se pueden criticar muchas cosas de las religiones actuales y sin duda con mucha razón, pero lo mas importante es hacer luz dentro de uno mismo y poder servir de guía y orientación a aquellos que de verdad anhelan volver a la Luz.