Los Complementos perfectos Softcover His Brain, Her Brain = Perfect Complements: Cómo Diferencias Divinamente Diseñadas Pueden Fortalecer Su Matrimonio - Softcover

Larimore MD, Walt; Larimore, Barb

 
9780829756470: Los Complementos perfectos Softcover His Brain, Her Brain = Perfect Complements: Cómo Diferencias Divinamente Diseñadas Pueden Fortalecer Su Matrimonio

Synopsis

Ella lee a las personas, ��l los manuales. ��l no pregunta direcciones, ella no aprecia su consejo. Ella es muy misteriosa, ��l muy pr��ctico. ��l no parece escuchar, ella parece muy emocional. La lista sigue y sigue. En un mundo donde a hombres y mujeres se les dice constantemente que no son diferentes, Mente de ��l, Mente de ella muestra lo que las parejas de forma instintiva saben: que los hombres y las mujeres son diferentes, y estas diferencias dise��adas divinamente, cuando se entiende, hacen a un matrimonio m��s fuerte y feliz. Combinando lo m��s reciente en la investigaci��n del cerebro junto con sus experiencias durante m��s de tres d��cadas de matrimonio y asesoramiento, el Dr. Walt y Barb Larimore explican c��mo el dise��o ��nico de cada sexo, en particular el cerebro y hormonas singulares de cada uno, resultan en h��bitos, tendencias y matices de pensamiento y acci��n diferentes.

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About the Author

Walt Larimore, MD es uno de los médicos más conocidos de América y se enumera en la Guide to America's Top Family Doctors, el Best Doctors in America y Who's Who in Medicine and Healthcare. Como un periodista médico, el Dr. Larimore es un vistante frequente sobre asuntos de la salud de la familia en muchas programas de television y radio, y ha aparecido en The Today Show, CBS This Morning, Fox News y CNN. Dr. Larimore ha publicado más de 12 libros y más de 500 articulos en muchos publicaciones medicos. El Web Site del Dr. Larimore es www.drwalt.com y él vive en Monument, Colorado.

From the Back Cover

She reads people, and he reads manuals He doesn't ask for directions, and she doesn't appreciate his advice She is so mysterious, and he is so practical He does not seem to listen, and she seems so emotional The list goes on and on. In a world where men and women are constantly told they are not different, His Brain, Her Brain shows couples what they instinctively know---men and women are different, and these divinely designed differences, when understood, make a marriage stronger and happier. Combining the latest brain research along with their experiences in over three decades of marriage and counseling, Dr. Walt and Barb Larimore explain how the unique design of each sex, particularly the unique brain and hormones of each, results in different habits, tendencies, and nuances of thought and action.

Excerpt. © Reprinted by permission. All rights reserved.

Mente de Él, Mente de Ella

By Walt Larimore, Barb Larimore

ZONDERVAN

Copyright © 2013 Walt Larimore and Barb Larimore
All rights reserved.
ISBN: 978-0-8297-5647-0

CHAPTER 1

Diferentes por designio divino


Un sábado por la mañana nuestro buen amigo Chris vinoa casa para pasar un tiempo con nosotros y beber una tazade café. La pareja compuesta por Chris y su esposa, Sherri,llevaban casi seis meses de casados. Nos habían elegidoa Barb y a mí como sus mentores matrimoniales, por loque nos habíamos reunido durante su compromiso y continuamoshaciéndolo después de la boda. Luego de haceralgunos comentarios sobre la temporada de fútbol de losDenver Broncos, Chris y yo comenzamos a hablar sobre elmatrimonio.

Él dijo: «Walt, cuando Sherri y yo nos reunimos conBarb y contigo antes de casarnos, ustedes nos enseñaronalgunas de las diferencias entre los hombres y las mujeresy entre nuestras mentes. Yo acepté lo que ustedes dijeronpero no me di cuenta con exactitud de lo mucho que estosignificaba».

Pregunté: «¿En qué sentido?».

«Ni siquiera sé por donde comenzar. Hay tantas manerasen las que somos diferentes. Por ejemplo, si hablamosde sexo, a Sherri le gusta pasar treinta minutos con juegosprevios. Para mí, apagar la luz de nuestra habitaciónya es un juego preliminar. A mí me gusta mirar fútbol yThe Unit y a ella le gusta mirar Bailando con las estrellasy cualquier cosa que pasen por HGTV».

Mientras él bebió un sorbo de café yo permanecí ensilencio porque sabía que diría más.

«Cuando le escribo una nota a Sherri, contiene loimprescindible, lo que ella necesita saber. Ahora, cuandoSherri me escribe, usa papeles perfumados y de coloresy dibuja pequeños corazones sobre las í. Incluso cuandome dice algo malo en un escrito, dibuja una tonta caritaal final. ¡Yo detesto eso! Y lo que es peor, quiere que yoescriba notas de la misma manera».

Parecía estar absorto en el pensamiento y luego continuó.«Otra cosa que me molesta es que cuando yo digo queestoy listo para salir, significa que estoy listo para salir enese momento. Cuando Sherri dice que ya está preparadapara salir, significa que lo estará dentro de una hora, despuésque termine de peinarse, maquillarse y cambiarse laropa dos o tres veces».

Y agregó: «Mejor ni hablar de lo que sucede con eltema del baño. Yo solo cuento con seis artículos en el baño:crema de afeitar, rasuradora, cepillo de dientes, pastade dientes, jabón y desodorante. ¡Pero Sherri debe tenersesenta artículos! Yo ni siquiera sé para qué se utilizanesos artículos».

«Y pregunto Walt, ¿el teléfono celular no es unaherramienta de comunicación? Yo uso el mío paracomunicar información en llamadas cortas y mensajesde texto breves o para recibir una respuesta. ¡Sherriusa su teléfono celular para hablar con una amigadurante dos horas después de que almorzaron juntas elmismo día!».

Finalmente se quedó en silencio y yo pude decir:«Chris, ¿entonces qué significa todo esto para ti?»

Bebió su café pensativo y luego asintió con la cabeza.«Tenía razón cuando me dijo que los hombres y lasmujeres son muy diferentes. Ahora tengo que comprenderqué hacer con esas diferencias».


No es solo nuestra imaginación

Chris tiene razón. Incluso sin evidencia científica, percibimosque los hombres y las mujeres son muy diferentes.Una encuesta en línea preguntaba si las personas estabande acuerdo con la afirmación «Los hombres y las mujeresson muy diferentes». El setenta por ciento contestó:«Sí, ¡mundos separados!». Un dieciocho por ciento eligió lasiguiente respuesta: «En realidad no. Solo es una publicidadexagerada». Y el doce por ciento restante sostuvo: «Noestoy del todo seguro».

Mis amigas dicen que sus esposos a veces son desconsideradoso desatentos, no escuchan como deberían, piensandemasiado en el sexo y los deportes, no son tan compasivoscomo podrían serlo, quieren tener sexo en vez de hacer elamor y no bajan la tapa del inodoro como deberían.

Por otro lado, con frecuencia escucho a mis amigosquejarse por la manera en que conducen sus esposas,debido a que ellas no pueden leer los mapas del ladocorrecto, hablan y gritan demasiado, no pueden explicarsus sentimientos intuitivos, no toman la iniciativa en lasrelaciones sexuales con la suficiente frecuencia y bajanla tapa del inodoro cuando está claro que debería quedarlevantada.

En su libro ¿Por qué los hombres no escuchan y lasmujeres no entienden los mapas?, los autores Barbara yAllan Pease hacen el siguiente comentario:

Los hombres nunca pueden encontrar un par de mediaspero sus CD están organizados por orden alfabético.Las mujeres siempre pueden encontrar las llavesextraviadas del auto pero pocas veces la ruta parallegar a su destino. A los hombres les maravilla lamanera en que una mujer puede entrar a una sala repletade personas y hacer un comentario al instantesobre cada una de ellas; las mujeres no pueden creerque los hombres sean tan poco observadores.


Estas diferencias no son algo que imaginemos. No sonelecciones deliberadas que hacemos solo para molestar alotro. No se deben a peculiaridades de la personalidad. Lamayoría de estas diferencias, si no todas, tienen que vercon las distintas maneras en que funciona la mente de ély de ella.

Un gran número de investigaciones sobre el cerebropublicadas durante las últimas dos décadas revela queexisten diferencias anatómicas, químicas, hormonales yfisiológicas espectaculares entre el cerebro de él y el deella. Estas distinciones tienen un impacto en las emociones,pensamientos y comportamientos de niños y adultos.Las mismas son tan profundas que la genetista Dra.Anne Moir y el periodista David Jessel comienzan su libroEl sexo en la mente: la verdadera diferencia entre hombresy mujeres con la siguiente afirmación provocativa:«Los hombres son diferentes a las mujeres. Son igualessolo porque ambos pertenecen a la misma especie, la razahumana. Sostener que son iguales en capacidad, habilidado comportamiento es construir una sociedad basadaen una mentira biológica y científica».


Nuestras diferencias: creadas en el útero

Si la mente de él y la de ella son tan distintos, significaque estas diferencias ¿son innatas o inculcadas? ¿Lamente de los hombres es diferente al de las mujeres pornaturaleza o crianza? ¿Las distinciones entre nuestrasmentes son creadas o derivadas?

La respuesta a estos interrogantes es simple: no soloel cerebro de él y el de ella son diferentes, sino que sonintencionalmente diseñados así por nuestro Creador.Al momento de nacer, el cerebro de él es tan distinto al deella que el neuropsicólogo de la Universidad de Cambridge,Dr. Simon Baron Cohen, los describe como que tienen«diferencias esenciales».

Existe abundante evidencia científica que respaldael hecho de que muchas de las diferencias espectacularesentre el cerebro de él y de ella son innatas. La Dra. y neuropsiquiatrade la Escuela de Medicina de la Universidadde California, San Francisco, Louann Brizendine, escribelo siguiente: «No existe el cerebro unisex. Las niñas yanacen creadas como niñas y los niños creados como niños.Sus cerebros ya son diferentes al nacer».

Haciendo gala de un estilo sorprendentemente sincero,la Dra. Anne Moir escribe: «Los niños y las niñas noson pizarras en blanco ... Nacen con mentes masculinas ofemeninas propias. Ellos y ellas ya hicieron su elección enel útero, a salvo de las legiones de ingenieros sociales queles esperan con impaciencia».

La única objeción que formulamos a lo expresado porla Dra. Moir es que los niños y las niñas que todavía nohan nacido no deciden en el útero. En cambio, el cerebroy el sistema nervioso de un niño o una niña durante esteperíodo son hábil y deliberadamente creados en el útero.O como comentó el rey David:

Tú creaste mis entrañas; me formaste en el vientre demi madre.

¡Te alabo porque soy una creación admirable! ¡Tusobras son maravillosas, y esto lo sé muy bien!

Mis huesos no te fueron desconocidos cuando en lo másrecóndito era yo formado,cuando en lo más profundo de la tierra era yo entretejido.Tus ojos vieron mi cuerpo en gestación.


Como descubriremos juntos, gran parte de las diferenciasse observan de manera temprana en el desarrollo,incluso en el útero. ¡Y cada mamá que lea este libro yque haya criado a un niño y una niña ha detectado estasdiferencias! Aunque algunos investigadores afirman quela gran cantidad de diferencias que observamos entrelos hombres y las mujeres son el resultado de «la crianzasobre la naturaleza» (crianza como diferencias basadas enla cultura, socialización, enseñanza o experiencia), existeun acontecimiento que puede eliminar este error por completoy es el hecho de tener hijos.

El Dr. Marc Breedlove, un experto en el efecto delas hormonas en desarrollo de la mente, también fue undefensor de la teoría de «la crianza sobre la naturaleza»,hasta que tuvo una hija. Le sorprendió ver que ellano tuviera interés en los juguetes de su hermano mayor.Incluso antes de que pudiera hablar, comprobó que adorabaentrar en el ropero para probarse los zapatos de sumadre. Ya cuando tenía seis años, la hija de Breedloveevitaba usar pantalones y solo se colocaba vestidos. Comoresultado, Breedlove «utiliza el término "sin hijos" paradescribir a las personas que piensan "que solo la sociedaddiseña los roles sexuales de los niños y las niñas"».


Testosterona en el cerebro

Sobre el particular, cabe hacernos el siguiente interrogante:¿Qué sabemos sobre los procesos en el útero que hacenque las niñas sean niñas y los niños sean niños? Durantelas últimas décadas, aprendimos más de lo que podríamosimaginar y todo comienza con la hormona masculina llamadatestosterona.

Con frecuencia escuchamos bromas acerca de las hormonasfemeninas porque conocemos lo mucho que afectana las mujeres. Vimos a hombres blanquear los ojos, moverla cabeza y murmurar «hormonas femeninas» cuando laconvivencia con una mujer se torna difícil. ¡Pero, permítamedecirle que lo que las hormonas femeninas le hacena las mujeres es menor comparado con lo que la hormonamasculina, la testosterona, realiza en el cerebro y elcuerpo de un niño que todavía no ha nacido y está en elútero!

Cuando tiene aproximadamente seis semanas de gestación,las hormonas masculinas de un niño que todavíano ha nacido (que se llaman andrógenas) comienzan a funcionar.Una andrógena en particular, la testosterona, seconvierte en el mensajero principal para el cerebro y elcuerpo de un niño que todavía no ha nacido. «Se produceun nivel máximo de testosterona en los hombres ...eso es muy importante para el comportamiento sexualfuturo», escribe la Dra. Sophie Messager de ParadigmTherapeutics en Cambridge, Inglaterra. Y agrega: «Sise bloquea, las ratas macho se comportan como lashembras por el resto de sus vidas».

La testosterona informa sobre toda la carga potencialmentefemenina que entrará en estado de hibernaciónmientras que estimula la carga masculina (como los genitalesde un niño) para que crezca de manera desenfrenada.Además, la testosterona tiene un efecto increíble enlos músculos y hace que los niños pequeños se muevan, sepeguen y se den codazos casi constantemente.

¡Aquellas de nosotras que hemos dado a luz y luegocriamos niños pequeños podemos decir que ellos siemprese están moviendo, tanto dentro como fuera del vientre!Mucha de esta actividad se debe a la testosterona, que tambiénendurece los huesos que se están desarrollando en unniño, incluso el cráneo. Entonces, cuando nosotras, comomadres, pensamos que los niños pequeños y los hombres enlos que se convierten parecen un poco «cabeza dura», tenemostoda la razón.

No solo los huesos, músculos y genitales de los niñosestán expuestos al baño de testosterona que ocurre en elútero, sino que esta convierte sus cerebros femeninos innatosen cerebros masculinos únicamente. Entre tanto, elcerebro femenino en desarrollo, no expuesto a la testosterona,sufre poco cambio esencial en estructura o función,pero ¡la ráfaga de testosterona es para él un proceso quealtera la mente!

Por ejemplo, el cuerpo calloso es la estructura másgrande que conecta el lado derecho e izquierdo del cerebro.Esta tubería de más de trescientos millones de fibrasfunciona como una gigantesca conexión veloz y poderosaque permite que ambos lados del cerebro se comuniquenentre sí y procesen el uno para el otro. El porcentaje detestosterona en realidad provoca que partes del cuerpocalloso disminuyan su tamaño al disolver porciones de laconexión o al bajar el crecimiento de los nervios.

En mujeres que aún no han nacido, ocurre lo opuesto.La exposición a la hormona femenina, el estrógeno, en realidadmotiva que las células nerviosas hagan crecer másconexiones entre el cerebro derecho e izquierdo. Entonces,no solo es el cuerpo calloso de una niña mayor que el de unniño antes del nacimiento, sino que continúa siendo másgrande en la niñez y en la adultez.

La testosterona también provoca que otras áreas delcerebro masculino cambien para siempre al preservar lascélulas nerviosas que piensan mientras retardan el desarrollode las fibras que conectan los centros de procesamiento.¿Cuál es el resultado? Su esposa no solo tiene uncuerpo calloso más desarrollado, sino que también poseemayor poder de procesamiento subconsciente que usted.


Es más que solo hormonas

Las hormonas masculinas que inundan al niño que todavíano ha nacido y las hormonas femeninas que empapana la niña que no ha nacido, no alcanzan a explicar todosobre las diferencias del desarrollo entre el cerebro masculinoy femenino. También existen distinciones estructuralesy genéticas.

Debido a que el cerebro de los hombres es, en promedio,cerca de un diez por ciento más grande que el de lasmujeres, se esperaría que ellos sean más inteligentes.Sin embargo, esto no es así. En general, los hombres ylas mujeres logran de manera sistemática los mismosresultados en las pruebas de inteligencia. Por muchotiempo esto ha sido una paradoja para los neurocientíficos.Sin embargo, los investigadores del Centro Médicode la Universidad de Pensilvania descubrieron unaexplicación. La doctora en medicina y profesora de psiquiatríay neurología Raquel E. Gur, PhD, escribe: «Elcerebro de las mujeres parece ser más eficiente que elde los hombres en el sentido de que un aumento igualen volumen produce una mayor capacidad de procesamientoen las mujeres que en los hombres».

Mientras que el cerebro masculino contiene cerca de 6,5veces más materia gris, la «materia del pensamiento»,el cerebro de las mujeres tiene más de 9,5 veces más demateria blanca, la «materia del procesamiento». Unejemplo se puede ver en el cuerpo calloso. Las mujeresno solo tienen una conexión superior entre los hemisferios,sino que el cerebro de ellas está formado casipor completo de materia blanca. «Que las mujeres tenganmás de este tipo de materia que se conecta entrelos hemisferios del cerebro implica que ellas tendríanuna mejor comunicación entre los diferentes modos depercibir y relacionarse con el mundo», dice la Dra. Gur.Asimismo expresa: «Por otro lado están los hombres,que tienen menos cuerpo calloso que está formado porinferior cantidad de materia blanca, que demostraríanmayor concentración en el funcionamiento dentro decualquiera de esos procesos».

Entender esto puede ser crucial para comprender anuestros esposos, su tenacidad, resolución, determinacióny firmeza. ¡También puede ayudar a la comprensióny apreciación de nosotras, es decir, nuestra intuición ymanera en que podemos comprender a las personas!

Por el lado genético, el Dr. Eric Vilain, quien realizóen la UCLA una investigación sobre la genéticadel desarrollo sexual en los seres humanos, descubriódiferencias en los genes que juegan un papel preponderanteen la distinción entre el cerebro masculino y elfemenino. Él y sus colegas compararon la producción degenes en el cerebro de ratones machos y hembras en estadoembrionario, mucho antes de que los animales desarrollaranórganos sexuales. Para sorpresa de ellos descubrieronpor lo menos cincuenta y cuatro genes quese producen en cantidades diferentes en el cerebro deratones machos y en el de las hembras anterior a lainfluencia de cualquier hormona masculina. Dieciochode estos genes se ubicaron en niveles mayores en el cerebrode los machos, mientras que treinta y seis se encontraronen niveles superiores en el cerebro de las hembras.


(Continues...)
Excerpted from Mente de Él, Mente de Ella by Walt Larimore, Barb Larimore. Copyright © 2013 Walt Larimore and Barb Larimore. Excerpted by permission of ZONDERVAN.
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