Como Criar Bebes Y Preservar El Matrimonio: RIA Mas, Pelee Menos Y Comuniquese Mejor Con Su Familia - Softcover

Cockrell, Stacie; O'Neill, Cathy; Stone, Julia; Camacho-Koppel, Rosario

 
9780061189272: Como Criar Bebes Y Preservar El Matrimonio: RIA Mas, Pelee Menos Y Comuniquese Mejor Con Su Familia

Synopsis

Las expertas en criar bebés y preservar el matrimonio son tres mujeres que no cambiarían su rol de madres por nada en el mundo y aman profundamente a sus esposos. Sin embargo, después de pasar por la experiencia y de oír las historias de cientos de otras parejas, saben que al tener hijos pequeños en casa, es necesario poner puertas en la escalera, tapar los enchufes eléctricos con cubiertas plásticas y tomar las medidas necesarias para proteger el matrimonio.

Cómo criar bebés y preservar el matrimonio es la verdad desnuda de cómo pueden sus hijos afectar su relación. Las autoras analizan la transición a convertirse en padres a través de sus propias experiencias, con contribuciones de sus esposos y comentarios de hombres y mujeres de todo el país. Su enfoque equilibrado hacia los dos lados de la ecuación marital permite que los cónyuges se entiendan mutuamente de una forma totalmente nueva.

Con mucho humor y consejos prácticos, estas mujeres expertas van guiando a los padres primerizos, y a los ya veteranos, por las rocosas playas de aquellos primeros años como padres. No sean víctimas de las trampas más comunes de la relación: ¡Protejan y preserven sus matrimonios mientras crían a sus bebés!

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About the Authors

Stacie Harris Cockrell graduated from the University of North Carolina at Chapel Hill and went on to receive her MBA from the University of Texas. After graduate school, she was a finance and marketing professional at Dell Inc. and subsequently co-founded a high tech company in Austin, Texas. She currently resides in Austin with her husband, Ross, and their three children.



Cathy O'Neill is from Dublin, Ireland. She moved to the United States, after a five-year transatlantic relationship, to marry her husband, Mike. Cathy is an attorney who now works as a management consultant. She lives in Austin, Texas and has two children.



Julia Stone is a Texas native and a graduate of the University of Pennsylvania. She also holds an MBA from the University of Texas. Julia is a former product manager in the educational services field turned full-time mom. She currently lives in Pennsylvania with her husband, Gordon, and their two sons.

Excerpt. © Reprinted by permission. All rights reserved.

Como criar bebes y preservar el matrimonio

Ria mas, pelee menos y comuniquese mejor con su familiaBy Stacie Cockrell

HarperCollins Publishers, Inc.

Copyright © 2008 Stacie Cockrell
All right reserved.

ISBN: 9780061189272

Capítulo Uno

¿Cómo Llegamos Aquí?

La Paternidad lo Cambia Todo

"Esperaba que palabras como pañales, chupete y biberón, formaran parte de mi nuevo vocabulario materno—¡nunca pensé que también incluiría palabras como m*! a e h#*d*p tendrían una posición tan prominente!"
Lisa, 5 años de matrimonio, 1 niño

"Lo que obtengo de otras mujeres es justo lo que necesito, y lo que necesito es ayuda. Ni siquiera tengo que pedir ayuda a otras mujeres, simplemente se ofrecen a dármela. ¿Qué obtengo de mi esposo?

Un lavaplatos lleno de platos sucios, un montón de ropa sucia en la escalera y un hijo que se pone la camiseta de fútbol para ir a la iglesia el domingo."
Katherine, 8 años de matrimonio, 2 niños

"Mi esposa no entiende lo importante que es el sexo para mí. Adondequiera que voy, el sexo me llama. Hay mujeres atractivas en las vallas publicitarias, y sin darme cuenta, comienzo a imaginarme a Gina, en el departamento de finanzas, vestida con un uniforme de enfermera."
Thomas, 11 años de matrimonio, 1 niño

Somos tres mujeres que queremos a nuestros hijos. Queremos a nuestros esposos y ellos también nos quieren. ¿Por qué estamos tantas veces molestas desde que llegaron los bebés a nuestros hogares? Nuestros matrimonios, antes de que los bebés llegaran, eran realmente buenos, quizás hasta magníficos. Entonces, ¿por qué ya no hablábamos como antes? ¿Por qué discutíamos todo el tiempo por tonterías? ¿Por qué nos enfurecía que nuestros esposos no pudieran encontrar los biberones? ¿Por qué estaban nuestros esposos tan abatidos al ver que nuestro entusiasmo por el sexo estaba al mismo nivel que el entusiasmo por "doblar la ropa limpia"? ¿Éramos normales? O ¿algo andaba realmente muy mal?

El hecho es que éramos, total y absolutamente (hasta podríamos decir que tediosamente) normales.

Llegamos a esta conclusión porque comenzamos a hablar: primero entre nosotras, luego con unas cuantas amigas, y luego, bueno, las cosas se nos salieron de las manos y comenzamos a escribir un libro al respecto. En ese punto, nadie estaba a salvo. Abordábamos a personas totalmente desconocidas en las cajas registradoras de los supermercados y a pasajeros cautivos en los aviones. Hablamos con legiones de mujeres que, al igual que nosotras, sentían terror de la Palmada en el Hombro a las Diez de la Noche que recibían de sus esposos. También se preguntaban Qué Había Ocurrido con el Contrato aquel de 50:50, y por qué la parte de los asuntos domésticos que les corresponden a los hombres aparentemente quedó en el olvido. Hablamos con un sinnúmero de hombres y nos enteramos de que, al igual que ocurría con nuestros esposos, los desesperaba que sus esposas hubieran aplicado el sistema de 'gato por liebre' en la alcoba. Se quejaban de que hicieran lo que hicieran por ayudar con los niños, con la casa, con las finanzas, Nunca Era Suficiente.

Durante todas estas conversaciones, fue evidente que la mayoría de las parejas, por feliz y sólido que fuera su matrimonio, consideraba un reto los primeros años de la paternidad (cuando las cosas iban bien) o inclusive como algo que amenazaba seriamente su relación (cuando las cosas iban mal).

De hecho, al leer los últimos estudios, podría pensarse que tenemos en nuestras manos una epidemia de padres descontentos. Un estudio bien difundido de Penn State realizado en 1994 indicó que "dos terceras partes de las parejas casadas informan una disminución en sus relaciones conyugales después del nacimiento de sus hijos."1 Diez años después, las cosas no habían mejorado en absoluto. Un informe de la Universidad de Washington de 2005, reportó lo mismo.2 Más recientemente, un estudio de diciembre de 2005 en el que se entrevistaron a 13,000 personas, publicado en el Journal of Health and Social Behavior indicó que quienes eran padres estaban más descontentos ("tristes, pensativos o deprimidos") que quienes no lo eran.3

¿Cómo fue que tantos de nosotros llegamos a esta situación? Y más importante aun, ¿hay algo que podamos hacer para no tener que pasar los próximos cincuenta años de nuestras vidas en este estado? La paternidad cambia nuestras vidas profundamente. Cambia la forma como nos vemos, tanto personalmente como a la pareja; lo que necesitamos de nuestros matrimonios y lo que podemos contribuir a ellos. Este libro trata de llegar a entender estos cambios y la forma como reaccionamos a ellos. En el fondo, es necesario evitar que los matrimonios encallen para siempre después de que empieza el bombardeo de los bebés. Se trata de cosas sencillas que podemos hacer y decir para permanecer unidos como pareja después de tener hijos.

Entonces, ¿Qué Está Pasando?

Durante nuestro osado viaje por el descubrimiento de la paz marital, aprendimos—para nuestro alivio—que muchos de los altibajos que encuentran las parejas a medida que avanzan en su matrimonio, son simplemente inevitables. Las crisis emocionales, psicológicas y los cambios de estilo de vida que acompañan el hecho de convertirse en padres son inevitables. No son culpa de nadie. No necesariamente significan que estemos haciendo algo mal.

En el primer lugar de la lista de las cosas que no podemos evitar se encuentra nuestro ADN, o como a todas nosotras, aspirantes a profesionales en biología evolutiva, nos gusta llamarlo: El Cableado. Fue necesario que tuviéramos hijos para darnos cuenta de que los hombres y las mujeres son seres totalmente diferentes y que, por lo tanto, respondemos a la paternidad de forma drásticamente distinta. Nuestros instintos, genéticamente programados, constituyen la raíz de muchas de nuestras frustraciones modernas. Afectan nuestra vida sexual después de la llegada de los hijos, afectan la forma como nos comportamos como padres y afectan también nuestras relaciones con nuestras familias, con frecuencia en formas de las que no estamos plenamente conscientes. No nos alcanzan las dieciséis horas que permanecemos despiertos para hacer todo lo que tenemos que hacer, mucho menos para hacer cualquier cosa que queramos hacer. Por último, no ayuda para nada que la mayoría de nosotros estemos totalmente Despistados como Venados Deslumbrados por las Luces de un Auto. Prácticamente no tenemos . . .



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Excerpted from Como criar bebes y preservar el matrimonioby Stacie Cockrell Copyright © 2008 by Stacie Cockrell. Excerpted by permission.
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